martes, 20 de diciembre de 2011

Cuenta regresiva... (tic-tac, tic-tac, tic-tac)

2011 se termina y yo sigo vivo. Difícil empresa en el contexto económico, político y social actual.

El año se está yendo y México no levanta el vuelo prometido desde los primeros gobiernos post-revolucionarios, y si es que lo ha llegado a levantar, sólo ha llevado consigo a un ínfimo grupo de personas, ávidas todas de más privilegios, poder y riqueza, y no a la mayoría, como presupone un verdadero desarrollo.

2012 se presume especial. Giran en torno a él diversos acontecimientos que lo harán trascendente, tanto en el ámbito nacional como en el internacional: elecciones federales para renovar al ejecutivo y legislativo nacionales, así como los ídem de algunas entidades federativas; juegos olímpicos en Londres; puesta en marcha de programas para rescatar la otrora sólida economía europea; y (el acontecimiento que aterra a parte de la población mundial) la llegada del 21 de Diciembre de 2012, día en que, según ciertas profecías Mayas, ocurrirán cambios en el planeta que podrían derivar en catástrofes y calamidades que pongan en riesgo la vida humana, y que harán que Darwin recobre vigencia, incluso profética: "no es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco lo es el más inteligente. Es aquel que es más adaptable al cambio".

En ese tenor, he de recordar que lo mismo se decía del cambio de siglo y de milenio último; algunas personas (principalmente en Estados Unidos, donde la gente es asidua a dejarse llevar y engañar por cualquier pendejada), a finales de Diciembre del año 1999, andaban todas paranoicas porque, según ciertas interpretaciones a profecías del extinto Nostradamus, el fin del mundo vendría con la llegada del año 2000. Por todos es bien sabido que no fue así.

Asimismo, para el 06 del 06 del 06, o sea, el 06 de Junio del año 2006, cierta gente (igual creyente de pendejadas) decía que "el Anticristo" se haría presente en el mundo, con el fundamento de que el número 666 es el número de Satanás, Mefistófeles, el Chamuco, o como les guste llamarlo; sí, de aquel "ángel" que fue expulsado del paraíso por hereje, ateo y mal pensado, y que representa la antípoda de Jesus Cristo, la antítesis del bien y de todo lo maravilloso que "ha sido creado y afirmado por Yahvé". De igual forma, no sucedió.

Ahora van los Mayas. ¿Que si se va a acabar el mundo con los fenómenos anunciados -según estudiosos- por ellos en sus libros sagrados? No lo sé y no creo (sin que mi determinación demerite la sabiduría que poseían y que considero muy superior a la de cualquier civilización del entonces llamado "viejo mundo"). Lo que sí creo es que, hablando de cambios, éstos pueden hacerse a un nivel más terrenal y alejado de profecías y supersticiones, cambios que pueden beneficiar a nuestro entorno social y que urgen echarlos a andar, por el bien de todos y de México, y, de paso, del mundo.

Me sorprende e indigna confirmar que México padece de amnesia. Según recientes encuestas realizadas por la famosa encuestadora dirigida por Roy Campos, Consulta Mitofsky, Enrique Peña Nieto, precandidato único y oficial a la Presidencia de la República por el PRI, a pesar de sus tremendos traspiés que han dejado en evidencia a una persona fatua, frívola e ignorante, encabeza las preferencias de los votantes para asumir la primera magistratura nacional. ¿Que quéeeeeeee? Sí, aunque Usted no lo crea, el señor que no es la señora de la casa ocupa el primer sitio de las preferencias electorales; 'ora sí que, como quien dice, según Mitofsky, Peña va "en caballo de hacienda".

No mamen!!! Esto es serio!!! Nos está llevando la chingada!!! Innecesario me resulta enumerar todos los males que su partido le ha hecho a este país, pues todos, de alguna u otra manera, los estamos padeciendo, así como también creo innecesario hacer una lista de los que los gobiernos de Acción Nacional, en tan poco tiempo (si se les compara con los poco más de 70 años de los del PRI), le han provocado a la nación, y los partidos políticos en general; y que, con todo y ello, el señor nosoylaseñoradelacasa se perfile como posible ganador de las elecciones, me resulta absurdo y serio a la vez.

¿Qué pasa? ¿Por qué la gente no se interesa por incrementar su cultura cívica y política para postular y elegir correctamente a sus gobernantes?

Esto no pretende ser un tratado sobre política mexicana, ni nada por el estilo. Por el contrario, y volviendo al tema del fin del año 2011 y el inicio de uno nuevo, sólo es una refresacada de lo importante y trascendente que pinta el 2012 para los mexicanos, y que, por lo mismo, requiere ser analizado concienzudamente para lograr los cambios que la sociedad y nación precisan.

Yo ya comencé a analizarlo. Dentro de mis propósitos de año nuevo está el de menguar mi gordura, retomar formalmente el hábito de la lectura (cuando veas las barbas de tu vecino cortar...), y, ¡coño!, no votar por Enrique Peña Nieto.

P.S. Me dejó una chiva, una burra negra, una yegua blanca y una buena suegra!

viernes, 24 de junio de 2011

Actualizando...

Junio 24, 2011. El Maestro Cerati en mis oídos paseando por Roma y derramando comfort y música para volar...

Entonces, pregúntome, ¿cómo va todo? Del carajo! Me contestó un metiche. Pero, ¿por qué del carajo? ¿Acaso, de plano, sí estamos muy jodidos? No sé - me dijo - pregúntale a tu vecino...

Pero cuando Cerati suena las aguas se calman, dije para mí para evitar nuevas intromisiones. Ahora estoy en la ciudad de la furia, y no precisamente en Juárez, Tijuana, Reynosa o cualquier urbe norteña con altos índices de violencia, sino aquella de la guitarra melódica, distorsionada y refinada.

Me entra de repente la convicción de que moriré sin conocer el progreso incluyente, el desarrollo económico, la cohesión social y a los hijos de mi hermana.

No bastan unas buenas notas (como las desplegadas por Gustavo) para alivianar el deshaucio de la sociedad; resultan ser, en todo caso, una especie de anestecia que mengua la realidad.

Vamos! Si tan sólo supiera hacer música...

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Here I come!

¿Cielo o infierno? Qué importa!

¿Qué le importa la condena eterna a

quien ha encontrado

por un segundo lo infinito del goce?

Baudelaire


Qué me importa si es gris o es negro? Si sube o si baja? Si viene o se va? Lo único que realmente me importa es que…


-“Eyy!!! Sshht ssht!!”


‘Ora qué?...


En qué estaba? Ahh sí! Qué me importa si corre o camina? Si coge o se abstiene? Si fuma o si bebe? Qué si baila y se aburre? O si canta o se duerme? O si muere o se calla?...


-Sshht ssht! Tú! El cachetoncito!


Ahh chingao!! Quién eres? Qué quieres?


-Tu conciencia re cabrón! Y nomás ando de visita, una pasadita de vez en cuando te aligera el camino…


Ayyy goei! La eterna juez implacable, sabedora de secretos inconfesables, la ayy nanita de los que osan portarse mal. A qué vienes a mí? Acaso piensas juzgarme ahorita? P-pero si todavía no me ha llegado la hora, estoy empezando a vivir, a conocer, a probar, a disfrutar, a palpar por dios! Yo sabía que te presentabas sólo en los mismísimos momentos en que se lo está a uno cargando la chingada; acaso ya me va a llevar a mí? No ni madres! Conmigo ni te metas! No seas cabrona! A dónde quieres llegar? A someterme y humillarme al grado que prefiera meterme un tiro?


Sí, ya sé, mi vida ha sido una eterna búsqueda y un permanente desencuentro. Ni bailarín, ni escritor, ni futbolista, ni pianista, ni buen abogado. Nada de nada. Recuerdo cuando comencé con eso de los bailes regionales, sí, allá por la primaria, si no era tan malo, me cae! Aunque tampoco era el mejor, pero hasta duré varios años y re buen gusto que le agarré. O cuando le entré al equipo de futbol de la colonia en la liga infantil del municipio, me decían “Tony Mohamed”, por lo gordo y fino pa’l toque de balón; sí, ese goei que quizás ahorita ya nadie recuerde pero que junto con los de su equipo, los Toros Neza, se pintarrajeaban el cabello. Dieron igual sus tintes y su buen futbol, se la pelaron en la final con el Necatza.


Pero qué tal cuando entré a la escuela de Derecho ehh? No, ahí no me emocionó; era una carga y una constante pregunta: qué puta madre hago aquí? Quién chingao me dijo que estudiara esto? Pos a joderse!


Y qué tal cuando me entró la cosquilla de aprender a tocar piano? Me veía ya en recitales, lo mismo tocando a Chopin que emulando a Rubén González; y qué pasó? Pos nada! Lo abandoné! Como he abandonado todo…


“Aprendiz de todo, General de nada”, me dijo alguna vez mi mamá. Y sí, es cierto. De ahí la eterna búsqueda y el permanente desencuentro. Desencuentro asfixiante en las noches de insomnio, en los silencios vespertinos, en las calles desoladas, en los bares sin concurrencia de mi ciudad de lunes a jueves. Desencuentro molesto por no saber qué, ni a dónde.


Con quién? Eso sí lo sé. Contigo! A tu lado quiero subir, bajar, ver, conocer, fiestear, burlar, sudar, admirar, descansar, dormir, dilapidar. Me importa un carajo no saber qué ni a dónde, porque tengo con quien; con quien compartir, a quien abrazar, sabrosear y hasta manosear; con quien soñar!! Qué es de uno sin sueños? Qué es de aquel que va por la vida sin aspiraciones, a las que, románticamente, les llamamos sueños? Pobre infeliz!


Yo por eso sueño a lo bestia. Sueño a ser buen bailarín, buen escritor, buen futbolista, pianista, buen abogado. Sueño también a que algún día haremos una revolución, pero una revolución cultural, de ideas, de propuestas, de alternativas, de conciencias limpias; una revolución sin trincheras blindadas ni tabúes anacrónicos; una revolución sin caudillismos ni protagonismos; una revolución en la que todos seamos uno.


Una revolución en la que tú y yo despertemos con las piernas entrelazadas, con el cabello desaliñado, con las miradas cruzadas y con el corazón acompasado. A eso sueño cuando estoy contigo, a eso y más!


Éste soy yo. Sobrado decir que estas líneas son para ti…

lunes, 31 de agosto de 2009

Fue en un café...

... donde pude percatarme de lo leve que es vivir. De mi lado derecho tenía a un par de "señoras" de'sas que cuando les dices "señora" se ofenden y te dicen "se-ño-ri-ta" y no queda mas que responder "y yo qué pinche culpa!"; consagradas a su anciana madre, fervientes religiosas que acaban de pedir la cuenta porque no pueden llegar después de las 8 a su casa porque si no las regañan. Seguramente darán de cenar al adulto mayor a su cuidado y verán televisión acompañadas de una fiel mascota que es quien hace las veces de hijo nunca procreado, amigo nunca frecuentado, confidente nunca escogido; eufemismo de la soledad. Dormirán antes de las 10 y comenzará su monótona jornada a las 6 am del día siguiente.

De mi lado izquierdo tenía a la típica parejita adolescente. Ella con un moka frío bebiendo con popote mientras lo mira con ese brillo de los ojos que sólo puede apreciarse con claridad cuando se experimenta un primer amor. Él, indiferente a esa mirada tomando un americano pensando en que el equipo de futbol del que es fanático perdió el partido pasado porque el pinche portero pendejo salió mal y se le adelantaron con un cabezaso preciso colocadísimo en el ángulo, y lamentando las burlas propinadas por sus hermanos y tíos: "eso te pasa por irle a ese pinche equipo maleta!". Terminarán lo que beben y él la acompañará a casa a pie, se besarán con prisa afuera de la casa de ella, manoseándose con urgencia antes de que salga su mamá y le diga "ya mhijita? ya es tarde" e ignore al escuincle novio.

A lado de las señoras "quedadas" estaba una pareja de adultos jóvenes, en promedio 35 años. Casados sí, pero cada quien por su lado. Ella, quien no paraba de voltear en todas direcciones, vestía un pants negro embarrado y a la cadera que permitía asomarse el resorte de una microtanga rosa, dejando a mi imaginación que en su casa dijo que iría al gimnasio a su clase de pilates mientras los niños son cuidados por Rosita, su empleada-niñera. Él, un poco más relajado seguro de que su esposa lo espera en casa cuidando de su pequeño hijo, ahorrándole un posible gimnasio y niñera mientras ese excedente y más él lo gasta en la "otra"; vestía traje fino, corbata no menos fina, cabello relamido y se acercaba provocadoramente alterando los nervios de ella, quien no dejaba de voltear y que seguramente me cachó viéndole el resorte de la tanga, porque fue entonces cuando se la acomodó.

De repente, frente a mí, sentóse una mujer que llamaba la atención de todos los presentes por su espigada figura, imponiéndose con apabullante presencia. Lentes que más que por necesidad usaba como accesorio para darle un toque interesante; cabello suelto, negro y lacio; pecas pocas, cuello largo, cintura perfectamente delineada por su playera, la que ostentaba el rostro de la siempre sensual Marilyn con su eterna expresión de fuck me; pantalón de mezclilla y converse blanquísimos, lo que como de golpe provocó que reparara que los míos habían dejado de ser blancos desde hace mucho y que a lado de los suyos se veían amarillentos, con una clara mancha de mostaza que se me escurrió al tragarme un jo-doc en un carrito hamburguesero un viernes a las 2 am, con 3 caguamas Victoria (la Victoria de México) adentro (2 + 3 = 5). 5 minutos tardó en decidirse por un express doble; mientras, sacó de su bolso El libro de los amores ridículos, mismo que yo leía y que en ese momento ella también lo notó y notó además que me hacía pendejo sosteniéndolo, pues mis ojos estaban clavados sobre ella. Sonrió y dijo 'está bueno, no?'. Yo, eternamente pendejo, dije 'ehh?'. Ella: 'hablo del libro'. Yo: 'ahh, sí'... cinco (otra vez cinco) segundos después... 'ahh claro, el libro!!! Sí, Kundera es bueno'.

Cinco minutos después, nos hallábamos compartiendo mesa en una aparentemente interminable conversación acerca de lo endeble y fugaz que es el amor; amor que nos dimos en un hotel de paso cinco horas más tarde; amor que cinco meses después se verá frustrado por cinco razones: lo improvisado de su nacimiento; su ex novio que dejó después de cuernearlo cinco veces conmigo esa noche y que la seguirá buscando para tratar de rescatar sus cinco años de noviazgo; su siempre presente indecisión; la mía también; y porque nada en esta vida puede ser tan idílico. De ahí lo endeble y fugaz.

PS. Amour (en francés) tiene cinco letras, como los moteles y hoteles donde cada día se desparraman toneladas del mismo.

lunes, 24 de agosto de 2009

Casos de la vida real: "Confesiones extemporáneas//miedos vigentes"

- Los besos de aquella vez, estuvieron geniales; te estuve pensando varios días, quise llamarte, pero me dio pena

- Ash, ash y recontra ash!

- Sí, soy cobarde y pendejo

- Y lento! -
asestó ella sin miramiento alguno
- Y como para qué sirve que te gusten mis besos? - dijo con cierto reproche


- Para pensarte sobremanera y dedicarte unas líneas cursis en mi mente confusa, inventar cosas y creérmelas y con ello hacer menos tediosa esta larga espera... - contestó inspirado, dejando sin palabras a quien siempre tiene palabras para todo

La vida es un juego malicioso en el que gana aquel avezado a los riesgos, la adrenalina, las emociones fuertes y la aventura... "el inspirado" no ganará nunca por su inmensa cobardía.

PS. Manden sus cartitas y aquí, su humilde anfitrión, las publicará y les dará consejos adornados como el que acaban de leer.

jueves, 25 de junio de 2009

Andrés! Andrés! (el que llega cada mes)


Yo no quise lastimarte, solamente te dije que no;
¿no estarás acostumbrada a sentirte rechazada?

Ok perdón, fue sin querer!

Ésa y muchas más canciones faltaron para hacer de la noche del miércoles, la noche del éxtasis en la ciudad de los ángeles (y demonios). Arrancó con la parte de adelante y terminó sin documentos; pasó por la flaca y por los chicos pa' ir al carnaval de brasil y al Estadio Azteca, cómo le harían? Quién sabe! Después me enteré que los agarró la chota en Querétaro por jugar con fuego y por la noticia hasta le derramé mi gin tonic al goei de a lado y el muy puto le dijo a su vieja me arde gorda; marica de mierda, pensé.

En punto de las 8 de la noche del 24 de junio se congregó en el Complejo Cultural Siglo XXI la crema y salsa de la sociedá poblana, 'ora sí que como quien dice, la más alta suciedad. Paloma se llamaba la que estaba frente a mí y eso lo supe porque escuché a su galán nombrarla con tono de pelea, por cierto, estaba buenísima; qué pendejos ir a pelear al concierto de el salmón, me dije, y miren que pude haberme aplicado porque más que novios parecían como dos extraños. En el baño estaba por culpa de una caguama cuando interpretó media Verónica, lo que no lamenté tanto pues esa rola no es muy de mi agrado.

Escucharlo en vivo me transportó a diversos escenarios: me imaginé con una dama sentado en un mirador, contemplando la ciudad mientras en el horizonte se divisan los aviones de destinos inciertos hacia destinos que igual no me importan; imaginé también abrazando a aquella mujer, susurrándole al oído cursilerías que la hagan sonrojar, guíandola y preparándola para cuando llegue el momento de decirle: soy y he sido tuyo siempre; claro, en tal situación y con tanto romanticismo telenovelesco, no podría faltar el toque de una botella de vino, un merlot, beberlo hasta la última gota y volver (el estómago) al auto para besuquearnos sin pena.

Claro, tanto mal viaje se vió interrumpido cuando el auditorio completo, al unísono, cantaba todavía una canción de amor; esa rola, a su vez, me hizo recordar días distintos, sí, aquellos cuando nada me preocupaba y el amor y todo lo demás valía dos pesos; cuando a mí y a mi bola de amigos nos apodaban los mareados por las pedas de nevero que nos arrimábamos los viernes por la noche en baresillos de octava que se arriesgaban a venderle alcohol a menores de edad: crímenes perfectos, criminal el menor chupando y criminal el dueño del bar que le vende el alcohol. Las oportunidades de ver un concierto de semejante calidad no se dan ni en el día internacional de la mujer (¡¿eso qué?!); Elvis está vivo gritó un flaquito bien escurrido que estaba justo atrás de mí lo que me produjo una mueca instantánea, y grité, a manera de opacarlo, me estás atrapando otra vez! Quién? Yo? - dijo la chaparrita de a lado - Nel! Tú no!! Me refiero a la canción! Ahh, idiota! Pues ni tú ni el escurridito de atrás! Escucha nomás... y sí, eran las notas de donde manda marinero, ohh sí!

Canciones más, canciones menos; imaginación me falta para incluirlas...

domingo, 17 de mayo de 2009

Nomás por no dejar

"Escribir es como hacer el amor.
No te preocupes por el orgasmo,
preocúpate por el proceso"
Isabel Allende

¿Hacer el amor? Venga, Chabelita! Por qué siempre tan romántica? Pero sí, me gustó la analogía. Escribir tiene su proceso de calentamiento, lo que sería el faje, escarceo, warm up, o como su léxico se los permita expresar; que a la postre puede desencadenar algo casi tan satisfactorio como el mismo orgasmo (aunque en realidad nada se le asemeje), siempre que el proceso haya sido el adecuado. Dicen que el orgasmo es de quien lo trabaja...

... Iba caminando a paso apresurado, sentía las miradas, sentía las respiraciones agitadas cada vez más cerca de mí; no sabía si eran 2 o 3 o 4, si eran personas o alguna especie de mutación humana. Mi visión del momento era como en serie Polaroid; caminaba y caminaba y parecía que lo hacía en círculos pues todas las calles se parecían, incluso las lámparas en la misma posición, el mismo perro sarnoso que me ladraba como por mero protocolo, con hueva; es decir, algo así como "ruaff, ruaff", sólo levantando su pulguienta cabeza y reposándola nuevamente después de aquellos ladridos huevones. El mismo contenedor de basura del que emanaba un olor a cadáver. No sé si fueron 10 o 15 minutos; la verdad en ese momento no tenía certeza del tiempo. Todo me resultaba extraño al no haber ni un alma en la calle, como si fuera un pueblo fantasma, lo que me condujo a una angustia demencial pues me sentía encerrado en un infierno sin salida. La persecución seguía, aunque nunca supe quién o quiénes me perseguían, pues constantemente me volvía tratando de ver al o los persecutores y no había más que la misma calle oscura con contenedor hediondo y perro sarnoso. Mis piernas comenzaban a temblar, mi corazón quería eyectarse de mi pecho, me faltaba el aire y me sobraba el miedo. Quise reecontrar el camino a aquel pestilente bar para buscar a mis amigos más nunca lo hallé; mientras continuaba caminando, repetía en voz alta "el submarino amarillo, el submarino amarillo". Me exasperé al darme cuenta que ahora no podía dejar de repetir "el submarino amarillo", mi mente pensaba mil cosas más pero mi boca no respondía. Cuando pasé cerca de aquel perro sarnoso, éste había dejado de serlo para convertirse en uno de pedigree, limpio, con collar fino, quien, al verme, se puso en 2 patas y me dijo: "qué buscás en el submarino amarisho? Vos no sabés que es un lugar peligroso? Sho te recomiendo que mejor no vayas, se cuentan muchas cosas de la gente que entra; la otra vez mi amigo Ray, un pibe de raza inglesa, me dijo que su vecino entró, perdió la noción y al salir se hashó caminando en un lugar anacrónico, sin salida y parlando con un perro con acento argentino". Yo sólo sabía decir "el submarino amarillo". El perro se acercó y me dio una bofetada con la que me dejó inconsciente...

Éste ha sido un ejemplo de un mal proceso. Divagar y no concluir; mal viajar y no encontrar un desenlace. Es como cuando fajas y a la mera hora te dicen "ya se me fueron las ganas, mejor otro día". Lo peor deviene en el dolor de testículos un par de horas después. Ya ven que el escribir no es fácil!!!