Día completamente gris y nublado, entiéndase literal y metafóricamente. Anoche no podía conciliar el sueño. Alguien me dijo que tenía problemas de personalidad, al principio lo consideré absurdo y prejuicioso; ahora no me suena tan alejado de la realidad. También me dijo que yo no quería una novia, sino andar con un amigo. En eso no me convenció, sólo que tuvo razón en que idealizo mucho a la mujer con la que quiero estar y por eso no la encuentro. Yo sólo respondí: ¿por qué tienes novio?
Ésta mujer de la que hablo es the best damn women that I've ever seen. Tiene todo: buen físico, rostro atractivo, deportista, sarcasmo, sentido del humor ácido, cultura, buen gusto, carácter dominante, es voluble (aunque seguro lo va a negar), es ruda y tierna a la vez, locura moderada y, en sus palabras, le encantan los hombres. Simple y sencillamente interesante.
¿Por qué mujeres así se me atraviesan en el camino y no las puedo tener? Primero porque (refiriéndome a la misma mujer) no soy su tipo. Le gustan pandrosones, melenudos, que disfruten del reggae, dub y rock steady tal y como ella lo disfruta; luego, no tengo la melena necesaria para estar dentro de los de "su tipo", definitivamente tengo una cara bastante cachetona a la que no le favorece el pelo largo; dentro de "mis múltiples personalidades" está la de ser mugroso, pero no me sale tan bien, me falta tener cara de rudo, en su lugar tengo una cara de pañaludo a la cual no le queda el outfit mugroson, además de que mi familia es conservadora y condena al infierno a los pandrosos con perforaciones y tatuajes; prefieren a los de pantalón de vestir con pinzas, camisa, zapatos boleados y cabello relamido hacia'trás, de ahí que me reprimieran cuando alguna vez tuve la intención (ni siquiera lo consumé) de hacerme una perforación.
¿Qué hacer para gustarle? Nada. Por más que lo intente no me va a ver con ojos lujuriosos. Está fuera de mi alcance y eso es lo que la hace más atractiva para mí, aunque conciente estoy que nunca saldrá conmigo. Es muy directa para externar lo que piensa, también me dijo que soy una nena y que estoy loco. Y puede que también tenga razón, considero que ha acertado en sus últimos diagnósticos. Al principio la llamé prejuiciosa, ahora me doy cuenta de sus calificativos tan atinados. "Estoy orate", dijera ella, y constantemente me mamaseo con comentarios que me hacen. Qué nena!!
Pero es el caso que, en un día como hoy, así de gris rata, apareció una chica con adicción al sake (porque es una borracha internacional) y la empecé a cotorrear. Subimos, bajamos, bebimos, fumamos, inhalamos, inyectamos, cogimos, lloramos, reímos y, por último, platicamos. Ella vino a meterse entre la-mujer-de-allá-arriba y yo. A la ebria-consuetudinaria no la valoro como debiera y a la-de-allá-arriba la idealizo de más.
La mujer idealizada notó que el color de mi vida ha cambiado a una tonalidad que yo llamo "gris", como si de repente mi mundo se desmoronara, como si mis sueños fueran de mazapán. Interesante analogía. La alcoloca no notó nada, ella sólo bebe y bebe y vuelve a beber, como los peces en el río cuando ven a dios nacer. Yo me empecino en encontrar a esa mujer que comparta gustos, emociones, sensaciones, ilusiones, perversiones, y muy importante, que no tenga pene!
He comprendido que la belleza no es parte del aspecto físico, sino su realidad misma, ésta es la razón de mi búsqueda de nueva pareja. La mujer-de-arriba me hace ver la persona susceptible, idealista, voluble y loca que soy. La pedota no dice nada. Quizá esto es lo que hace la gran diferencia: una me ubica, la otra me adula.
No quiero a la mujer ideal, sólo busco alguien que me quiera como soy, así de loco, no por las múltiples poses que pueda poner y mis múltiples personalidades que se adecuen al contexto en el que me meta nadar. Soy Edgar, farol y falto de personalidad, camaleónico y loco. Alocoloca, le entras?







3 comentarios:
Tesorinha, he aquí la explicación más exacta posible a tu padecimiento. Saludos.
Redondillas
Hombres necios que acusáis
a la mujer, sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis;
si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?
Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.
Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.
Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis
para prentendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.
¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?
Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.
Opinión, ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.
Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.
¿Pues como ha de estar templada
la que vuestro amor pretende?,
¿si la que es ingrata ofende,
y la que es fácil enfada?
Mas, entre el enfado y la pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.
Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.
¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?
¿O cuál es de más culpar,
aunque cualquiera mal haga;
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?
¿Pues, para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.
Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.
Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.
it's gettin' better man!!
chingón, cabrón!
Ay, te amo.
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