... no hay nada. Les voy a contar la historia de un "él y una "ella". Él es pasivo, educado, ameno, cagado y un bebedor social en potencia. Ella es reventada pero centrada; sensible y apasionada lectora.
Él y ella tuvieron una relación de aproximadamente 5 años: de felicidad, cursilerías, abrazos, besos y caricias; gritos, discusiones, lágrimas, reconciliaciones. Todo lo que una relación de tanto tiempo puede contener, con los matices propios de una hembra nacida bajo el signo de escorpión y de un géminis con problemas de personalidad.
El tiempo se encargó de separarlos y de juntarlos sin previo aviso. El rencuentro fue un golpe para ambos (dos). No se lo esperaban y, por consiguiente, no supieron qué decir. Ella sonrió y se sonrojó, bajando la mirada dando muestras de la culpa que todavía le pesaba y no la dejaba amar a nadie de la misma manera. Él la encaró, se le acercó y sin siquiera cerciorarse si iba acompañada, si estaba casada, si tenía hijos, le dijo hola, te acuerdas?
Cómo olvidarlo? Cómo olvidar que a nadie había amado de la forma en que lo amó? Cómo olvidar que él la había hecho mujer? Que él la conocía toda, sin máscaras ni antifaces, ni ropa, ni maquillaje. Que a él le confesó cosas que a nadie le había dicho, que siempre fue su cómplice; que él le enseñó a decir mentiras piadosas para tener un momento a solas.
Él se acercó más y más y ella no levantó la mirada. Qué te ocurre, le dijo tomándola de la barbilla y levantándole el rostro hasta encontrarse las miradas. Es que ya no sientes nada por mí? Dime y si después de sentir tu pasado me miras de frente y me dices que no, me voy.
Y sí, efectivamente, le dijo que no. Por eso digo que entre ella y él no hay nada. Jaja pobre güey, mamador, pretensioso! Qué esperaba el pendejo?!







2 comentarios:
chale esto fue algo asi como un dejavu!!! jaja
jajaja tus mamadas!!
Publicar un comentario en la entrada