... encima de ella, no sin antes deshacerse de sus espantosos calcetines que además de feos, tenían un hoyo en el dedo gordo del pie izquierdo y estaban muy desgastados de los talones, tanto que ya se le veía un poco la piel. Comenzó de abajo pa'rriba. Le besó los pies y poco a poco fue deslizando su boca por ambas piernas, subiendo más y más mientras Ximenita comenzaba a prenderse de lo lindo. Notó que le hacía falta una depilación pues cuando ésta se erizaba de placer, sentía unos diminutos bellitos con sus labios. Al llegar a sus muslos se dijo ohh qué muslos tan ricos, cómo es que no lo había notado! y los apretó con tal fuerza que sus dedos quedaban parcialmente marcados en la piel de ella, pero ésta vez no replicó, andaba perdida. Al acercarse a la zona púbica, comenzó por estimularla un poco por encima de la tanga, cosa que la volvió parcialmente loca; le lamía y besaba la entrepierna y con las manos acariciaba sus pechos, pequeños cual limones (o limas? o mejor naranjas?) pero bien hechos (otra rima). Ayudándose con la mano izquierda (zurdo el muchacho) hizo a un lado la coqueta tanga de Hello Kitty y procedió a practicarle el abecedario con la lengua, eso lo escuchó de su primo Rodrigo el cual juró cortarse un huevo si la vieja no se volvía loca (no Ximena, a cualquiera que se le practicara). Y, efectivamente, Ximenita estaba deshaciéndose de placer y optó por ponerse en la cara la almohada cerda, con ácaros y bastante babeada de Ramón, mordiéndola y apretujándola, logrando escaparse de vez en vez los gemidos un tanto leves y agudos de la hembra.
Después de darle tres vueltas al abecedario, Juan siguió escalando por el bien torneado cuerpo de Ximena, le quitó la playera y sea ahorró la chamba de quitarle el bra (nunca había desabrochado uno) pues no usaba. Juan se dio un atascón con los limoncillos (o limas? o naranjas?) de ella, quien se estiró un poco para masturbarlo con las dos manos y se daba unos leves llegues aún sin quitarse la tanguitalevantapasiones. (por favor léase con voz jadeante, de excitación total)
- Traes condones?
- No...
- Tons a qué vienes?
- Y yo qué carajo iba a saber que iba a coger!
- Y ahora?... Ya sé! A pelo, pero te sales cuando ya tengas ganas de venirte
- Ja! Nel!
- Mta ma', cómo eres puto cabrón. Déjame ver si este pendejo tiene unos guardados...
- (sí se la anda cogiendo el cabrón! hasta sabe dónde hallar los globos la muy perra)
- Tenemos suerte! Ya encontré unos, son del sector salud, no creo que haya pedo, o sí?
- No! Tú pónmelo, me excita más!
Juan se acostó cuan largo es sobre la cama ostentando una erección envidiable, colocando los brazos cruzados en la nuca cual padrote. Ximena se acercó para ponerle el condón, abrió el paquetito y lo sacó; estando frente a él, se le antojó tantito y le dio unas chupadas de maestra. Qué ricos guapos pega esta vieja, me cai de madres, pensaba Juan mientras ella se debatía a muerte con el falo. Ya papito, no te me vayas a chorrear antes de empezar, le dijo y procedió a colocarle el globo. Colocada la protección, Ximenita se montó en él (la tanga se la quitó pero se dejó la falda). Era la primera penetración de toda su vida y seguro estaba que no la olvidaría. Entró sin problemas y Ximenita se transformó; comenzó a mover levemente la cadera y poco a poco fue aumentando el ritmo: movimientos circulares y de brochasos (como cuando el señor Miyagui le enseña a pintar a Daniel San, de arriba hacia'bajo, así movia sus caderas; y los movimientos circulares como cuando le enseñó a encerar coches); ohh sí!. Ximena extasiada y Juan en su pedo. Cada vez aumentaban los decibeles de sus gemidos y él no lo notaba, andaba extraviado pensando que oficialmente había dejado de ser virgen, que por fin se estaba cogiendo a una vieja de a de veras y no a su mano con cara de Martha Higareda. Adiós a las chaquetas! Me acabo de estrenar, sépalo todo el mundo! De ahora en adelante seré el chingón de la cuadra, el que se revienta a las vecinas del edificio! Qué edificio, de toda la unidad! A huevo! Señoras y Señores, con ustedes: Juan "el cogelón" Oh sí, oh dios!...
(Voz en off una vez más) Cuál cree que sea el desenlace de esta historia? Aguantará el ritmo de la muuuy experimentada Ximena? Se romperá el condón de salubridad? Se quitará la micro falda? Siiiiiiiga pendiente con la última entrega de esta serie. Espérela sentado!







3 comentarios:
meeeendigo1 donde nos salgas con una jalada!esperare....pero ni madres que sentado!!! chiiiiale!
ya cabron termina con TU historia y y sal con la conclusion de k los condones del SSA tan bien gruesesotes. jaja
adios!
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