Así como la influenza, tú estás en todos lados: por donde sea que camino, en la ruta que tomo para regresar a mi casa, en los aparadores de los centros comerciales, en la tortillería de a la vuelta. Quisiera complacerme en el dolor, pero no puedo, simplemente no me sale.
La influenza es lo de hoy, lo in, el tema de conversación de tooooooodos los mexicanos; incluso motivo de chistes, alusiones apocalípticas, paranoia total... como en su momento lo fue el chupacabras, o el osito panda nacido en el zoológico de chapultepec (que hasta una rola espantosa le hicieron), la influenza resulta ser, para los ojos de especialistas, un distractor político y social; terrorismo de estado, pretexto perfecto para evitar manifestaciones y allanar hogares y negocios sin orden judicial, y para ensalsar a los gobernantes y al PAN por lo eficientes que puedan resultar en el combate a esta epidemia (en vías, según, de convertirse en pandemia) que no puede ser más que producto de alguien tan malvado como el mismísimo chamuco. ¡¡¡Dios y toda la Corte Celestial (hasta en el cielo hay burocracia) nos agarren confesados!!! Por lo pronto, la "santa iglesia católica", con ínfulas mesiánicas, ya está trabajando en ello organizando misas televisadas (ohh por dios!) por tv azteca pa' que no nos lleve la chingada, o dicho en términos menos coloquiales, se controle y erradique este virus que me hace pensar que sólo les ataca a la gente con problemas serios de obesidad.
Equiparable a la influenza, tú resultas ser mi distractor, mi enfermedad, mi pretexto para escribir, divagar, bromear y por qué no, alucinar. La gran diferencia es que no encuentro la cura para ti. La influenza sí tiene, y bien custodiada por el gobierno; monopolizada sería la palabra.
En un principio te consideré pasajera, cual gripe de fin de semana, pero te has metastatizado (y conste que no eres cáncer) por todo mi cuerpo. Hablo de desamor porque sé muy bien que jamás leerás esto, y que aunque así fuere, no gastarás saliva (por aquello de no contagiar) para demostrar tu sentir, el cual, obviamente, no es recíproco al mío.
Bien se lee en la vida del mitológico Macondo que el amor es una peste, y como tal debe ser tratado, controlado y, en el mejor de los casos, erradicado. Un mal sin vacuna que aqueja a buena parte de la población. Padre de abusos, pasiones, rencores, desviaciones, perversiones, sensibilidades, docilidades. Eso es lo que lo hace nocivo, por lo prolífico que puede resultar, pero a la vez lo vuelve también el arquetipo perfecto de la idealizada conducta humana.
La influenza es lo de hoy, lo in, el tema de conversación de tooooooodos los mexicanos; incluso motivo de chistes, alusiones apocalípticas, paranoia total... como en su momento lo fue el chupacabras, o el osito panda nacido en el zoológico de chapultepec (que hasta una rola espantosa le hicieron), la influenza resulta ser, para los ojos de especialistas, un distractor político y social; terrorismo de estado, pretexto perfecto para evitar manifestaciones y allanar hogares y negocios sin orden judicial, y para ensalsar a los gobernantes y al PAN por lo eficientes que puedan resultar en el combate a esta epidemia (en vías, según, de convertirse en pandemia) que no puede ser más que producto de alguien tan malvado como el mismísimo chamuco. ¡¡¡Dios y toda la Corte Celestial (hasta en el cielo hay burocracia) nos agarren confesados!!! Por lo pronto, la "santa iglesia católica", con ínfulas mesiánicas, ya está trabajando en ello organizando misas televisadas (ohh por dios!) por tv azteca pa' que no nos lleve la chingada, o dicho en términos menos coloquiales, se controle y erradique este virus que me hace pensar que sólo les ataca a la gente con problemas serios de obesidad.
Equiparable a la influenza, tú resultas ser mi distractor, mi enfermedad, mi pretexto para escribir, divagar, bromear y por qué no, alucinar. La gran diferencia es que no encuentro la cura para ti. La influenza sí tiene, y bien custodiada por el gobierno; monopolizada sería la palabra.
En un principio te consideré pasajera, cual gripe de fin de semana, pero te has metastatizado (y conste que no eres cáncer) por todo mi cuerpo. Hablo de desamor porque sé muy bien que jamás leerás esto, y que aunque así fuere, no gastarás saliva (por aquello de no contagiar) para demostrar tu sentir, el cual, obviamente, no es recíproco al mío.
Bien se lee en la vida del mitológico Macondo que el amor es una peste, y como tal debe ser tratado, controlado y, en el mejor de los casos, erradicado. Un mal sin vacuna que aqueja a buena parte de la población. Padre de abusos, pasiones, rencores, desviaciones, perversiones, sensibilidades, docilidades. Eso es lo que lo hace nocivo, por lo prolífico que puede resultar, pero a la vez lo vuelve también el arquetipo perfecto de la idealizada conducta humana.
"Me entrego al vino porque el mundo
me hizo así, no puedo cambiar;
soy el remedio sin receta y
tu amor mi enfermedad"
me hizo así, no puedo cambiar;
soy el remedio sin receta y
tu amor mi enfermedad"







7 comentarios:
Edgar querido
El amor en los tiempos de la influeza... ya me está hartando lo que se dice... y lo que no se dice; la histeria y todo lo demás.
Y yo digo que si hemos de morir, que sea amando
Besos con cubreboca
bravo!
sólo un apunte: si la influenza "sólo les ataca a la gente con problemas serios de obesidad" estás en serios problemas, mai. Cuídate!
No, el gabo no sabía nada del amor... (O al contrario, sabía todo)
AH, LOS POBLANEJOS CONOCEN A CALAMARO??? NAAAAA
Marichuy, my dear:
Si he de morir, que sea chupando! Y sí, fastidiado de toooodo lo que se dice e inventa.
Beno:
Por eso ya estoy haciendo ejercicio! Puto!
Lolita:
El Gabo muy probablemente sepa todo lo que hay que saber del amor.
Anónimo:
Claro, pendejete. Los POBLANOS sí conocemos a Calamaro, de hecho viene el 24 de mayo, y si mi bolsillo me lo permite, en primera fila estaré. Gracias de antemano por no regresar.
JA! SI TU BOLSILLO TE LO PERMITE?
BIEN AHI NOS VEMOS. SI ES QUE NO CANCELA, TE TENGO NOTICIAS!!! AL MENOS EL VL YA CANCELÓ!!!
EN TODO CASO "pENDEJETA" Y NO FUE EN MAL PLAN LO DE POBLANEJOS, ASI QUE NO TE CALIENTES PLANCHA, ME LATE LO QUE HACES.
Y SI, SI REGRESO
Antes que nada, ofrezco una disculpa por lo de "pendejete", jaja, no sabía que era con terminación en "a".
Me tienes noticias? Noticias de qué?
Regresa cuando quieras, contra tu voluntad no se puede hacer nada; yo respeto :P
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